El ciclista David Valero sigue con su preparación para las Copas del Mundo y ve a la distancia los Juegos Olímpicos de París 2024. Sin embargo, hace un alto en el camino para agradecer la nominación a mejor deportista en la I Gala del deporte de Radio Marca Granada.

El medallista de bronce en Tokio 2020 comparte la terna junto a María Pérez y Nuria Párrizas, y ha asegurado en entrevista con Radio Marca Granada que “me siento orgulloso de que me valoréis mi carrera deportiva y estos últimos años. La verdad es que contento de que cuenten conmigo y si me puedo llevar el premio bien y si no pues también contento”, ha comentado.

Valero lo tiene claro, pues aunque reconoce que los tres nominados a recibir el premio el 19 de mayo en el Teatro Caja Granada tienen méritos, él tiene a su candidata, una fondista a quien conoce desde pequeña: “A María la conozco bastante más, sé de su trayectoria, de todo el palmarés que está consiguiendo porque es una de las atletas que más alegrías nos va a dar en la provincia de Granada y yo creo que se merece el premio. Le tengo mucha admiración, la sigo desde pequeña”, ha reconocido sobre la marchadora que terminó cuarta en 20 kilómetros marcha en Tokio 2020 y ahora campeona de España de marcha  y poseedora del récord de los 35 kilómetros.

“A Nuria (Párrizas) no la sigo tanto, pero hemos coincidido en algún evento en este inverno, de estar en el número 200 y pico a estar en la 50 del ranking es increíble, porque estar dentro de los 50 mejores de tu disciplina es un gran trabajo, y seguro que para estar ahí ha hecho grandes campeonatos, también se merece estar premiada”, ha añadido sobre la tenista granadina.

Valero, por ahora, asegura que estar en París es un “próximo objetivo a largo plazo”, además de pensar ya en la Copa del Mundo en la que “podamos dar un buen resultado”, añade. “Comienzan los clasificatorios para París, tenemos dos años para conseguir las plazas para España, para mí es un objetivo porque me gustaría estar representando a mi país y luchando por las medallas”, ha rematado.

El nacido en Baza asegura que aquel 26 de julio cuando ganó el bronce en Tokio fue un día que “le cambió la vida”, ya que ha sido un inverno movido por los eventos y felicitaciones que ha recibido: “Después de la medalla no sabía muy bien lo que había pasado acá en España. Fue llegar al aeropuerto, con una oleada de familiares, todos esperándome para abrazarme y estar conmigo. Aún se me ponen los pelos de punta al recordarlo y luego en Baza toda la gente apoyándome y dándome la enhorabuena”.